El Parque Cultural de Albarracín es un instrumento legal para la protección, conservación y difusión de nuestro patrimonio cultural (Ley 12/1997, de Parques Culturales de Aragón) que, a su vez, contribuye al desarrollo y promoción de nuestros territorios más desfavorecidos (pincha este enlace para acceder a una revisión de Victor Lacambra).
No en vano, debe indicarse que los abrigos de pinturas rupestres del parque forman parte del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998 (para un listado de los diferentes enclaves, pincha el enlace anterior).
Son CINCO MUNICIPIOS los que integran el parque ocupando una extensión de 45.250 HECTÁREAS: Albarracín, Bezas, Pozondón, Rodenas y Tormón. Todos ellos se hallan intercomunicados por un sendero señalizado de aproximadamente 90 KILÓMETROS que puede recorrerse a pie o bicicleta donde los elementos físicos y bióticos componen un paisaje de extraordinaria belleza (areniscas rojas del Rodeno, pinares, cauces fluviales, etc.).
El Parque Cultural de Albarracín se encaja en un extenso pinar en el marco de otra figura de protección: Los PINARES DEL RODENO, que fue el primer espacio natural protegido creado en Aragón en el año 1995 (Decreto 91/1995 y posterior legislación). Estas espectaculares formaciones areniscas rojas del Triásico son la solución de continuidad que veremos en todo el parque (véase la presentación superior).




























